Motivación
La
motivación se alza como el elemento central del
que partir para superar tu misión ya que es la que va a posibilitar el
aprendizaje y vencer a las máquinas.
Profundizar en cada una de las
teorías sobre motivación y sus tipos te permitirá diferenciar todos los tipos de
motivación, interiorizarlos y ser capaz de imaginar cómo, en tu propia experiencia, han funcionado cada una de ellas.
Si hacemos un breve repaso por cada una de estas teorías podemos
comprender con mayor profundidad su calado en el proceso de
gamificación:
1. El modelo ARCS diseñado por Keller expone como características principales para motivar:
- Atención: Lograrla da lugar a introducir elementos de sorpresa o incertidumbre.
- Relevancia: Atender a aquellos elementos que estén presentes en las necesidades de los participantes, para hacerlo suyo.
- Confianza o seguridad: Permitir que se sientan cómodos en la resolución de ese conflicto o tensión. Proporcionando el feedback adecuado que les haga sentir exitosos.
- Satisfacción: Proponiendo retos asequibles a sus habilidades. Recordad, ni fácil ni difícil, en su justa medida.
2. La taxonomía de la motivación intrínseca: fundamentada
en la autoestima, la curiosidad y el reconocimiento social, viene a
complementar perfectamente la anterior a partir de lo que se denomina
el
Efecto Pigmalión:
tener en cuenta las expectativas que tenemos en los participantes, de
modo que su autoestima se vea reforzada. De nuevo el elemento de la
curiosidad es el disparador de la motivación y de las ganas de emprender
y aprender. Y por último, el reconocimiento social como dinámica
necesaria al diseñar nuestro prototipo.
3. La teoría de la autodeterminación que se apoya en
autonomía, competencia y conexión social, todos ellos relacionados directamente con las dinámicas: el pertenecer a una comunidad permite el desarrollo
del factor cultural y social
necesario para contribuir al aprendizaje. Somos seres sociales y
consiguientemente nos educamos y crecemos en sociedad. En ese contexto,
la autonomía es propiciada por esa invitación a la acción y esa
responsabilidad al elegir nuestro propio camino a partir de contenidos
flexibles, donde nosotros mismos elegimos nuestro recorrido de
aprendizaje. Por último, la competencia social queda manifestada con el
desarrollo de destrezas y habilidades durante esa experiencia de
aprendizaje y queda reflejada en la construcción de retos.
¿Eres capaz de recordar algún elemento que te haya movido a realizar alguna acción determinada, que haya promovido un
cambio de tu actitud o incluso que te haya permitido explorar un campo de aprendizaje que no habías considerado?
Te proponemos que elabores un
mapa mental o una infografía con los diferentes
tipos de motivación
que hemos tratado y lo enfoques desde tu perspectiva personal a tu
prototipo final. Utiliza los elementos de motivación que se adapten
mejor a tu prototipo concreto.